El Gobierno consiguió otros $us 200 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para proyectos de electrificación en regiones que aún presentan déficit de cobertura, particularmente en Pando y Beni, y explicó que se trabaja con Brasil para acceder a energía eléctrica a menor costo mediante la interconexión. “Son cerca de 500 millones de dólares que serán solo para la electricidad en todo el país”, afirmó.
Además, añadió que “tenemos que hacer de la verdad un poder para transformar” y llamó a Bolivia a reconocer la profundidad de la crisis que recibió el país para encarar soluciones que permitan recuperar la producción, el gas y garantizar que el 11% de las regalías y los recursos lleguen a las regiones.
En ese marco, planteó una decisión de fondo sobre el destino de los recursos: “¿Gastamos esa plata para la subvención del combustible, el diésel sea más baratito aquí cuando afuera es más caro o esa platita la gastamos para que evidentemente Pando, Beni, Santa Cruz y el resto del país tenga electricidad?”, cuestionó, al señalar que los recursos obtenidos deben priorizar la salud, la infraestructura y el desarrollo regional, y no beneficiar a quienes lucran con el contrabando de diésel. “Los recursos que conseguimos tienen que ser para desarrollar la patria, tienen que ser para desarrollar nuestra región”, enfatizó.
Finalmente, remarcó que los hidrocarburos deben convertirse en una fuente de desarrollo para la población: “Todo lo que genere la energía en Bolivia tiene que ser para producir, no para la ideología, no para la derecha, ni para la izquierda, sino para el pueblo, para la gente, para el crédito, para el consumo”.


